- No -respondí-. Los peores días son los domingos.
Mi amigo Chriss asintió con la cabeza.
- ¿Por qué? -preguntó el otro C. despertando de golpe.
- Porque al día siguiente es lunes -sentencié.
¿Y tú? ¿Odias los domingos?
Ser gay no es fácil. Ser discapacitado tampoco. Pero ser gay y discapacitado es rizar el rizo. Experiencias de inexperiencia de un gallego en Salamanca. Basado en hechos surreales.
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